
Recuerdo una entrevista que le hicieron a José María Aznar. La prensa quería desnudarlo ante el pueblo revelando que en su juventud militó en Falange. Él, consciente de que aquel background era peligroso entonces, contestó “cuando se es joven, o se es rebelde o no se es nada” Ahí es nada.
Yo fui joven en la época de Aznar. No hice la mili porque estaba estudiando. Estudiar y servir a la patria al mismo tiempo no era compatible. Estudiar no es servir a la patria. Antes, cuando mi padre, como nadie estudiaba, pues iban todos a servir a la patria. Y salían todos hechos hombres.
En mi barrio no estudiaban muchos chavales. La mayoría iban a la mili y allí aprendían mucho. Gente con poco apego a la disciplina en su vida cotidiana, de repente se convertían en ejemplares servidores del orden. Cumplir las normas del cabo era más patriota que cumplir las de su casa.
Ellas no iban a la mili, pero muchas tenían un novio allí. Solo salían cuando ellos estaban de permiso. Mejor si era pernocta. Ellas no eran convocadas a ser patriotas. Serían matriotas, y eso no. Ellas esperaban. Cada una a su manera.
A nadie le gustaba la mili. A nadie le gusta que le impongan lo que tiene que hacer y cómo lo tiene que hacer. Mientras duraba, era un infierno. Cuando acababa, era una experiencia. Pero nadie se quedaba. Se estaba mejor fuera, que ya tú te organizas.
La autoridad pesa. Sentir que tu margen de maniobra vital depende de una jerarquía totalitaria no debe ser fácil. Las cosas son como son y eso es lo que hay. Y si te rebelas, castigo. Y se quedaban arrestados. Cuando acababan la mili hacían una fiesta. Por algo sería.
Hoy hay un montón de jóvenes rebeldes, como Aznar. No han hecho la mili pero defienden la patria. Ya no te llaman para la mili, pero han salido muchos cursos para trabajar en la base logística. No es lo mismo, pero es patriota. Y también hay una guerra. Bueno, más de una. O solo una pero muy gorda. Lo mismo hacen falta patriotas.
Si yo fuera ministro de la guerra llamaría a todos los jóvenes patriotas a la mili. A ellas también, como Leonor. Y que se hagan patriotas como antes. Si quieren volver a lo de antes, empecemos por esto.
No está permitido el móvil. Ni otras cosas. Porque lo digo yo.
A ver qué pasa.






