
Hay mil historias en un tren. Tantas cómo personas que, por unas horas o minutos, hacen de esos vagones una estancia lo más cómoda posible para llegar a su lugar de destino o trasbordo.
Un trasbordo a veces evitable. Cómo cuándo vas a la despensa en busca de galguerías sabiendo que no las hay pero esperando el milagro de la creación espontánea. Cómo cuándo desandas lo andado por alguna razón.
Porque siempre hay una razón. Pero como viene siendo habitual, este motivo tiene que ser tan complejo de comprender para una comarca como la de los Pedroches que ni se molestan en explicarnos por qué hay que pasar de largo de la estación de Villanueva de Córdoba y hacer un trasbordo para volver a ella.
Una explicación que nos permita comprender por qué es tan difícil viajar a (o desde) una comarca que solo pide que las administraciones estén a la altura.
A la altura de los muchos vecinos que se levantaron, cogieron sus coches, víveres o sus horas de sueño y las echaron en una mochila para aguardar y proteger a las personas que se quedaron tiradas en una zona olvidada cercana a una estación infravalorada en aquel apagón nacional. A la altura de aquellos vecinos que aguantaron la respiración en aquel trágico accidente, esperaron instrucciones y ayudaron como fue posible. A una altura que le queda lejos de esos vecinos que cambiaron su rutina y su transporte diario para que decenas de autobuses transitaran por sus calles transportando a los viajeros que volvían o salían de Andalucía cuando las vías eran intransitables. Una altura que solo alcanzan aquellos que son capaces de unirse sin mirar diferencias para conseguir un número ingente de firmas.
Y si no llega esa explicación, al menos que llegue el nombramiento de obligado servicio público para que paren más trenes de los muchos que pasan. Para que, merezca la pena el sacrificio ecológico de una tierra que permite la entrada de la alta velocidad a Andalucía. Y para que, algunas de esas miles de historias que habitan este medio de transporte pueda ser la de gente de los Pedroches orgullosa de haber tomado, por fin, un tren digno (con un horario y precio justo) en la estación Villanueva de Córdoba – Los Pedroches.
Aquí podéis escuchar el artículo de María Vera en formato audio:






