Gente que opina
Hoy en el Blog Gente que opina, Antonio Baena nos habla sobre la privatización neoliberal de los servicios públicos.
Hoy en el Blog Gente que opina, Rosa Blanco nos habla sobre la violencia de género.
Hoy en el Blog Gente que opina, Sonia Casado nos habla de la pérdida de significado del Romanticismo.
Hoy en el Blog Gente que opina, Javier de la Rosa nos habla del impacto de la crisis de la vivienda en los barrios.
Hoy en el Blog Gente que opina, Elvia Pérez Yruela nos habla de la violencia de género en vísperas del 25N.
Hoy en el Blog Gente que opina, Antonio Luna nos habla sobre la problemática de la vivienda.
Hoy en el Blog Gente que opina, José Luis Molina nos habla sobre las distintas situaciones de pobreza en las que se encuentran algunos de nuestros vecinos y vecinas de Córdoba.
Hoy en blog Gente que opina, Juan Rivera nos habla del concepto de dignidad y lo vincula con la sociedad actual.
Archivo de Gente que opina
Esta tarde, mientras un cielo cris plomizo amenazaba lluvia y yo apuraba el último sorbo de té, empecé a pensar en la época esta que nos ha tocado vivir y no sé porqué juego de la memoria, se me vinieron de golpe unas cuantas escenas de “solo ante el peligro” y el debate entre el valor y el miedo.
Una de las imágenes que me ha impactado más últimamente ha sido la de unos zapatos amontonados, en desorden, en una playa cercana a un punto de naufragio de migrantes. Los zapatos son envoltorios que ya no sirven, que buscan el pie que tendría que llenarlos.
El pasado domingo 7 de mayo, Jordi Évole entrevistaba a Ignacio Jordá, más conocido por su álter ego «Nacho Vidal», y entre varios aspectos que se señalaban en la entrevista, hubo uno muy interesante que el entrevistado señalaba a su entrevistador: el porno no es educación sexual.
Una nueva manera de comunicar pensamientos y emociones atraviesa nuestro mundo. En la segunda década del siglo XXI y, sobre todo, en estos primeros años de la tercera década de la centuria, estamos asistiendo a otra “revolución”, que en este caso no es industrial ni político-ideológica (o sí).
Se preguntaba Máximo Gorki: “¿Existe Dios? Si crees en él, existe: si no crees en él, no existe”. Conforme a esta ecuación que comparto, la fe es la causa de la verdad, no su consecuencia. Y para un fundamentalista, la fe es la causa de toda la verdad, de la única verdad, hasta el punto de convertirse en un ciego selectivo, incapaz de vez cualquier otra verdad que no sea la suya, la que su fe le dicta, por evidente que sea. Sirva como muestra de esta ceguera inducida por la fe, la de quienes se negaban a ver la valla en los alrededores de la Mezquita. Nadie podía ver los pasos de Semana Santa desde allí, menos estos visionarios que se negaban a ver la valla misma.
Un nombre, un pueblo, un proyecto común, este es el programa de los activistas romaníes, que ignoran las diferencias entre las distintas comunidades y se centran en las similitudes, con la esperanza de que un nombre común fomente la movilización étnica. Los esfuerzos de estos activistas no tienen como objetivo preservar las identidades dialécticas o de subgrupos, sino crear una identidad común.


















