A mitad de noviembre, otra subida más del recibo del agua y la basura.
El gobierno municipal que lleva por bandera las bajadas de impuestos, nos volverá a clavar otra nueva subida de impuestos en lo que va de mandato. Ello será posible porque dispone del rodillo de una mayoría absoluta para no tener que consultarle a nadie la presión fiscal a la ciudad.
El primer año nos subió la basura nada menos que un 35%, el segundo otro 10%, que se sumaba a lo ya subido y otro 2,2% que tendremos que apoquinar a partir del mes que entra. Eso sólo para Sadeco. En cambio, del agua que sale del grifo y otros menesteres, será una lesión menor y así la nueva subida será la menos dura de las tres que nos han dado en todo el mandato. 1º fue un 5%, la 2ª un 10% sobre lo ya subido y otro 2,1% para cerrar el ciclo. Vamos, ¡casi lo mismo que suben los sueldos!.
Esto supone que el recibo que pagaremos a Sadeco por la higiene urbana habrá subido más del 50%.
Es injustificable una subida tan extraordinaria cuando los servicios que recibimos a cambio son tan tan mejorables repercutiendo el coste de forma tan indiscriminada y desmesurada sobre las tasas y precios públicos. ¿No conoce, señor alcalde, el sentido de la palabra progresividad?.
Porcentajes al margen: Es injustificable una subida tan extraordinaria cuando los servicios que recibimos a cambio son tan tan mejorables repercutiendo el coste de forma tan indiscriminada y desmesurada sobre las tasas y precios públicos. ¿No conoce, señor alcalde, el sentido de la palabra progresividad?. Esa que establece que quien más ingresos o patrimonio tiene, debería pagar una mayor proporción del impuesto en comparación con quien menos gana para lograr una mayor justicia distributiva y reducir de ese modo las desigualdades económicas.
Ya se lo han afeado hasta los colectivos sociales: señor alcalde, retire esta subida, hable con quien tiene al otro lado de la acera y, entre todos, encuentren la manera de hacer el menor daño posible a la ciudadanía.
Acuérdese cuando defendía su bajada de impuestos como receta económica de su gestión, ilustrándolo incluso, con palabras como que “es un clamor entre la sociedad” retando, incluso, a que otros gobiernos copiaran su magnífica e impecable receta.
No cuela señor alcalde. Tenemos la ciudad más sucia conocida por la que pagamos la mitad más que hace 3 años y medio. Y esa es la cuenta de resultados que nos queda y que no nos cuadra: Un agua y una recogida de basuras que nos la vuelve a subir por tercera vez en tres años.
Y es que nunca jamás de los jamases fue lo mismo predicar que dar trigo.






